<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049</id><updated>2009-12-19T14:41:41.760+01:00</updated><title type='text'>anomalías habituales</title><subtitle type='html'>Descripciones endógenas</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>116</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-7349876319578581342</id><published>2009-07-05T02:32:00.005+02:00</published><updated>2009-07-05T19:40:03.437+02:00</updated><title type='text'>Socios Creativos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aquí está. Finalmente la respuesta ha llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más, una última vez, escribo para dejar constancia del día en que este proyectó llegó a su final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de meses de debate práctico y espiritual, la conclusión a la que dudas, sufrimiento y por fin la necesaria redención temporal me dieron, asegura que anomalías habituales ya dio todo lo que tuvo que dar. Ni las razones de su creación ni el contenido de su evolución no  bastan más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incoherentes y prematuros, los escritos aquí expuestos no contienen una unidad formal más allá que la que pueda constatar un proceso de aprendizaje o la crónica de unas  experiencias. Sin embargo, fue una dedicación de casi cuatro años y no fue más ni menos que lo que debía ser. Trillado el campo, algo permanecerá. Ahí queda: que la ubiquidad y la cruda estadística de la red se encargue de sus restos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a mi: nuevos proyectos empiezan a tomar forma, nuevas implicaciones. Quiero seguir aprendiendo...pero ya basta de trabajar solo. Quiero unirme a otras mentes creativas, a aquellas que tienen algo que decir y mucho por recorrer. A los que quieran compartir, intercambiar, aprovechar y crecer. Así será mejor; más y mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Qué es el arte?&lt;br /&gt;¿Que te conduce a crear?¿Por qué escribes?¿Crear es arte?¿Por qué pintas?&lt;br /&gt;¿Por qué?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si lo sabes y quieres: socioscreativos@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-7349876319578581342?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/7349876319578581342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=7349876319578581342&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7349876319578581342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7349876319578581342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2009/07/socios-creativos.html' title='Socios Creativos'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-870029833182908658</id><published>2009-03-21T16:37:00.009+01:00</published><updated>2009-03-24T09:09:26.198+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfermedades crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>Day in, day out.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;1.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sabes que nada de lo que escribes es para hoy, ni debe serlo. Aún así, el vacío que recorre tu cuerpo ante la posibilidad de perderlo, de olvidar todo lo que aprendiste y ser incapaz de crear nada con sentido, nada nuevo, ni un poco brillante o deslumbrante que te permita sentirte satisfecho, un poco menos predecible y un poco más sutil. Ese temor que hincha tu estómago de la nada más profunda te envuelve y te paraliza por completo. Esa idea y el vacío que genera te exprime, te absorbe y te consume hasta que el jugo de tu ser, cual racimo de uvas se diluye y fermenta y desaparece ante la espantosa intuición de no ser más que un pequeño e insignificante bote empujado a merced de vientos, corrientes y dioses caprichosos en  el vasto océano; de estar desempeñando no más que un triste y banal papel en esta estúpida función de guión confuso y a menudo contradictorio que es la existencia humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rumbo, el mar y la tristeza de un solitario pescador mientras recoge pausadamente su red agudizan esa sensación. Allí a lo lejos, dibujando una nítida silueta donde el horizonte se pega al cielo, rojo y amarillo atardecer y azul, mostrando todo su esplendor antes de teñirse de negro, el solitario pescador prepara la vuelta a tierra. Parece tranquilo rodeado de un mar calmado. Emprende la marcha dejando tras de si la estela del rumbo, el ronsel gallego que se pierde y desaparece entre la agitación del atardecer, entre esos mundos que se cruzan al esfumarse la luz, aproximándose y de pronto alejándose en una mutación cíclica, sin fin. Es quizá esa sensación de algo que se extingue lo que provoca esa tristeza en mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ante el temor de verme envuelto de nuevo en la oscuridad de la incapacidad, del enésimo desconsuelo del amor, lanzo un grito desesperado hacia mar, hacia el pescador, que parece incluso escuchar: ¡Déjame descansar, vida! Deja que me detenga un minuto aquí, encima de las rocas del rompiente; a oler el sabor del mar, a probar el aroma de la sal que las olas furiosas de mi alma al golpear me alcanzan. Solo hoy, solo unos días más, pero déjame respirar. Me siento ahogado, perdido, sin rumbo. No quiero pensar en todo lo que pasó, en lo que salió bien o en porqué salió mal; en lo que hay detrás de mí ni en lo que dejé o en lo que ya no quiero más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjame por qué quiero cerrar los ojos y encontrarme bien, junto a ti, junto al triste pero tranquilo pescador, tomando unos pinchos de tortilla, bien hecha, no cruda, como te gusta. Sorber hasta la última gota de sidra y escanciar más. Abandonar el coche en la cuneta y huir a pie corriendo por el monte; subir por Igeldo y bajar hasta encontrar la Concha, cruzar la orilla absorbiendo el mar por los tobillos, librar una carrera al más veloz y remontar hasta Jeizkibel; andar, sentirme libre empaparme de sal y reír. Reencontrarme con los balidos de las lanudas ovejas en las verdes y húmedas vertientes, observar esos dos caballos cepillándose la crin, y pasar junto aquél taxista pagando por sentirse aliviado de su frustrante vida sexual, de su frustrante vida; sentirme yo bien y no extraño ni engañado ni ausente de magia entre los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;2.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la radio, en el transistor se escuchan gritos desesperados… Day in, day out, day in, day out, day in, day out…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Así, cual Ian Curtis bipolar, tratando de olvidar. A cientos de quilómetros. A pocos días. Catapultado hasta los barrios obreros de la Manchester post-industrial, nada de Igeldos ni ovejas ni dulces caballos amorosos, nada de tristezas; ciudad de adosadas de ladrillo rojo que un día estaban, al siguiente eran demolidas y al otro reemplazadas por enormes y monótonos bloques futuristas de hormigón gris. Al año ya eran cárceles, cárceles de obreros, donde el más posible de los futuros terminar explotado y enfermo por el humo tóxico de la fábrica donde te arrancarían el alma. Barrios cultivos de pesimismo, hartazgo, drogas y punk. Nidos de jóvenes sin futuro, rebeldes cuyo único pensamiento era cerveza y los Sex Pistols.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Day in, day out,…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la oscuridad, como la noche, no se concibe sin la luz, sin el día. La esclavitud: sin la liberación. Y las letras y la voz y los movimientos ezquizoides de Curtis, con tan solo diecinueve y casado y esclavo y libre a la vez, apostando los ahorros; una leyenda. Por el amor, por algo mucho más etéreo que el hollín de las chimeneas, pero mucho más valioso, más puro. Y se elevan hasta lo más alto; pureza fruto de la rabia, de la indignación y la ausencia de futuro. Y ya son un mito. Eso es Joy Division. ¿Y yo? ¿Qué soy yo? Preocupado por engaños publicitarios, un ego insaciable, un amor imposible pero real y poético; respuestas conocidas, preguntas repetitivas. Desviándome de mi eje vital, de mi esencia, de las razones que me condujeron hasta aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;3.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi ventana puedo ver como los días se alargan y la oscuridad pierde terreno. La luz, mi luz, a cada momento más diáfana, ilumina la habitación mientras escribo, por fin, mientras hablo y reencuentro una alma transoceánica; hermano misteriosamente perdido en rumbos cruzados, mares profundos donde es imposible distinguir entre la nada y algo, y bosques oscuros en los que incluso el más valiente de los lobos teme cruzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de todo lo que nos sucede y de nuestra existencia y de los más elevado y lo más banal, de los recuerdos que nos unen, de los amigos de lo que importa y de lo que debe dejar de importar. De cómo me siento por Blanca, esa Blanca que me hace gritar Digital (day in, day out), de lo estúpido y cruel del amor y de lo cierto y fácil que parece todo ahora que hablamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fíjate bien en esto. Es el mejor bourbon que jamás probé. Es dulce y delicioso. Lo traje de Texas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y acerca la botella, a miles de quilómetros de distancia y puedo leer Maker’s Mark en la etiqueta, y puedo intuir el suave y afrutado aroma que desprende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deja que lo apunte, preguntaré al tipo de la bodega –le digo, consciente que lo haré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces proponemos compartir un poco de maría. Expandir nuestras mentes. Así que nos liamos un porro, yo bajo la luz anaranjada del atardecer y tu ante la claridad de la mañana bonaerense. Y lo encendemos y seguimos conversando, tu en tu día y yo en mi atardecer, mientras nuestros biorritmos siguen trabajando, coordinándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un bondadoso cosquilleo empieza a recorrer de los pies hasta las abatidas neuronas. Nos reímos y miramos a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuánto tiempo hacía que no hablábamos? –me interrogo sorprendido, frunciendo el ceño, incrédulo ahora-. Parece imposible que olvidara lo mucho que te necesito, la importancia que tiene para mi lo que piensas, lo que dices. Siempre fuente de inspiración...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hierba en nuestra mente empieza a hacer efecto, y nosotros seguimos con aquello que nos duele por dentro, con lo que nos preocupa. Y nos reímos de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Al fin y al cabo, siempre son las mujeres –le digo, convencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nos hace gracia. Curiosamente, por algún extraño condicionante humano, siempre queremos a la mujer que no nos quiere, o a la que no nos quiere suficiente o nos quiere de un modo que no somos capaces de comprender. En cambio despreciamos las que nos adoran. Imagino que es algún tipo de penitencia por las veces en que no correspondemos, por el daño que hicimos y es una cuestión de equilibrio. O quizá es demasiado improbable encontrar a alguien que quiera compartir, en este preciso y delicado instante, el mismo camino el suficientemente tiempo y al ritmo correcto para que ninguno de los dos se sienta cansado o quiera detenerse a descansar o apartarse de ti y tomar otro cruce. Maldito pasado ¿por qué nos condiciona de tal modo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hay que ser como los niños –entona convencido Japhy. Da una honda calada, retiene el humo unos segundos antes de dejarlo escapar lentamente, y sigue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los niños aprenden jugando, y lo hacen sin ningún tipo de idea preconcebida. Descubren por ellos mismos. Asocian ideas y crean conceptos de la nada, son limpios y puros y no temen nada, porqué no conocen el temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hasta que les hacemos temer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exacto. Y desde aquel instante ya empezamos a estar contaminados – resuelve-. A partir de ahí todo es desconocido pero a la vez está condicionado por lo que viviste antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso me hace pensar en la historia que una amiga me contó hace poco. Estábamos en un bar y de pronto empezó un partido de fútbol en la televisión. Inevitablemente mis ojos empezaron a desviarse en dirección al aparato, con lo cual, ante el temor que se enfadara (o quizá por hablar de algo), empecé a hablar de lo mucho que interesa el fútbol, de lo mucho que atonta a la gente y la cantidad ingente de páginas de periódico y minutos de televisión que llena. Resultó que ella odiaba ese deporte por culpa de un exnovio adicto: “El sábado tenía partido por la mañana y claro, iba a verle. Por la noche quizá había cena con los del equipo de fútbol y el domingo más fútbol por la tele. Y encima me hablaba de su equipo, compraba el periódico deportivo y me hablaba de los fichajes. En algunos momentos pensé que nuestra vida era solo fútbol, fútbol y fútbol. Llegó a ser insoportable”. Me dio verdadera lástima y no extrañé que acabara por dejarle. Dios, por suerte el fútbol es solo una pequeña parte de mi. “Mi padre también es así. Antes, teníamos un perro que cuando veía la televisión de color verde salía corriendo y se escondía”. Esa es la historia. “Supongo que sería el jaleo que armaban cuando veían un partido que el perro asoció el verde con gritos y locura y jolgorio, y se asustaba”. A Japhy eso también le hace gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Puede que los niños sean un poco como ese perro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si, crear miedos a partir de ideas asociadas a algo indeseable. Me gusta -digo, en tono trascendental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No está mal la hierba, no –responde riéndose-. No sabes lo que echo de menos a las mujeres de allí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, no te quejarás -replico, consciente que para él conocer mujeres nunca fue un problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así es, amigo mío. Aquí las mujeres están todas relindas, cierto; se cuidan un montón ¿sabes? Van todas al gimnasio y todo eso, pero es difícil encontrar una buena conversación. No sabes lo que es. Y nosotros necesitamos eso también, sino terminas por  aburrirte. Además, tu sacás una mujer a cenar y se ofende si pretendes pagar a medias. Todo está como antes, no lo puedo creer…y lo caro que te sale salir con una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De hecho –le interrumpo, riéndome al imaginarme a Japhy ante esa situación-, luego cuando te cases te harán la cena y te traerán cerveza mientras estés viendo el partido ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si…y se sentarán de rodillas frente tuyo haciéndote la pija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y el perro escondido debajo la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pero no por los gritos del fútbol!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, entre carcajadas, con el dedo índice levantado, una mirada pícara y una sonora risa que se expande por las dos habitaciones, con sus luces dispares, hasta llenar todos los rincones de ambos lados del planeta, llenos de libros y fotografías y hasta un dibujo copiado de Banksy, nuestras almas se encuentran en pleno proceso de fusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en este preciso instante, entre risas contagiosas, cuando los miles de quilómetros literales que nos separan se diluyen y puedo incluso tocarle y beberme su bourbon y olerlo; sentirme completamente renovado, inocentemente feliz, consciente de la importancia y la vigencia de nuestro vínculo. Y esa enorme fuerza de atracción magnética me permite olvidar todo el sufrimiento y obcecación estúpida que estos días estuvieron persiguiéndome, verlo todo más liviano compartiéndolo y sentirme feliz de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;4.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hoy al mediodía comí en el centro rodeado de monopatines y chicos jóvenes tomando el sol y mayores hablando y mostrándose como si fueran modelos; todos guapos todas guapas. Fui a esa pequeña tienda japonesa con su pequeña dueña japonesa y me pedí el vegetal y los palillos y me lo comí de vuelta allí sentado; primero a la sombra que se estaba bien y luego al sol que ¡oh! ya calienta y mucho. Qué rollitos, que arroz qué fideos yakisoba y ¡qué mujeres! Me llenaba de fideos y del sol y de todas esas mujeres y hasta estuve a punto de tirarme a los pies de una increíble morena de pelo corto y andar elegante que pasó cerca de mi y me miró con sus ojos verde claro que recorrieron todos los rincones de mi corazón hasta desnudarme y desarmarme por completo. Me pareció sencillamente ideal, con un estilo inigualable, y sentí que leía también en su alma y podría pasar el resto de mi vida a su lado si me lo pidiera, tener muchos hijos y luego una feliz y tranquila vejez y poder morir en paz, satisfecho, pleno, junta a ella. Luego se fue y no la veré nunca más y te sigo queriendo a ti pero la primavera ya está aquí, la ciudad bulle de gente y la alegría salió a las calles de nuevo. Así que ¡demonios! Voy a dejar de torturarme más y aceptarlo de una vez. ¿Dónde está el límite de mi insistencia? ¿de mi cabezonería? Siento que la poesía se esfuma entre la niebla como el puente de Getxo, que no se deja encontrar. Todo lo mágico deja de brillar y hasta sufrir me parece demasiado esta vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Empecé uno de los libros que me dejaste prestados. De hecho empecé como cuatro libros desde que terminé a Fante y no logré engancharme a ninguno. El otro día, a la vuelta del norte me dije “tienes que volver a ellos”. No pude resistir más y entré en la Central y fui directo a la sección de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;narrativa anglesa traduïda&lt;/span&gt; y después de echar un vistazo rápido fui directo a la K, compré los Vagabundos del Dharma y empecé a leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Japhy y yo, yo y Japhy estábamos fumados por completo. La conversación entre nosotros era también hacia nosotros. Las palabras empezaron a salir de mi y vi lo que yo sentía reflejado en ellas. Le hablaba pero me hablaba a mi y me escuchaba y me entendía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y ya estoy terminándolo. Él ha encontrado el budismo y olvida por momentos la tristeza y el alcohol. Con su amigo Japhy, como tu, que es un auténtico bodhisattva, la vieja madre de la tierra, un auténtico vagabundo del dharma, deciden que deben subir al Matterhorn pero no el de los Alpes sino el californiano y antes de llegar a la cumbre, después de dos días subiendo y durmiendo al raso compartiendo el saco bajo un asombroso cielo estrellado, a unos trescientos metros Ray no puede más y cae rendido al suelo respirando entrecortadamente por la altura y el cansancio y dice: "¡me quedo aquí!" Con lo que Japhy replica: "¡vamos Smith, solo quedan otros cinco minutos." Pero sus fuerzas no dan para más. "Me quedo aquí ¡Está demasiado alto!" Y Japhy sigue sin decir nada. Entonces Ray se acurruca en el suelo y se pregunta por qué tenemos que nacer y solo por eso nuestra pobre carne queda sometida a unos horrores tan terribles como las enormes montañas y las rocas y los espacios abiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pasada noche soñé que estabas conmigo pero todo era muy extraño ya que todos me hablaban menos tu y me decían “¿no lo ves? No te hace caso”, pero yo no podía darme cuenta y te miraba y no decías nada; tu cara reflejaba inexpresividad pero no podía reprocharte nada. Luego me desperté y me quedé sentado en la cama pensando en el sueño. Me sentía extraño y solo entonces recordé lo que Ray piensa cuando ya no puede más y decide tumbarse exhausto en el suelo a solo trescientos metros de la cumbre del Matterhorn, después de lamentarse por no poder llegar hasta el final, y es un famoso dicho zen que le tranquiliza y le da fuerzas para la vuelta que reza: “Cuando llegues a la cumbre de una montaña, sigue subiendo”. Y aunque Ray nunca llega a esa cumbre, si es capaz de intentarlo y casi lograrlo y con ello superarse. Comprende que no es necesario llegar a la cumbre para sentirse satisfecho. Es más, comprende que las cumbres no existen si lo más importante es seguir subiendo. Pase lo que pase, no te detengas nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nulla die sine linea&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-870029833182908658?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/870029833182908658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=870029833182908658&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/870029833182908658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/870029833182908658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2009/03/day-in-day-out.html' title='Day in, day out.'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-6281759362751876781</id><published>2009-01-30T17:05:00.002+01:00</published><updated>2009-01-30T17:08:46.210+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tiempo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='proesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>Espasmos finales sentado en rocas, adulteradas montañas</title><content type='html'>Ladridos de perros&lt;br /&gt;y carros en el pesado&lt;br /&gt;asfalto&lt;br /&gt;llegan alcanzan la cumbre&lt;br /&gt;de minúsculas montañas&lt;br /&gt;donde se avistan&lt;br /&gt;rastros humanos&lt;br /&gt;el ferrocarril&lt;br /&gt;torres de medio y alto&lt;br /&gt;voltage.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La huida de frenéticos ansiosos&lt;br /&gt;que se arrastran&lt;br /&gt;a interminables esperas, vueltas&lt;br /&gt;a insoportables realidades&lt;br /&gt;provienen de laderas&lt;br /&gt;taladas y sobrecargadas;&lt;br /&gt;parques turísticos&lt;br /&gt;de nieve, esperas, gente,&lt;br /&gt;más de lo mismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y veo: distancias que se funden&lt;br /&gt;en este instante, en este lugar,&lt;br /&gt;estas vertientes&lt;br /&gt;             de nieve, musgo y piedras,&lt;br /&gt;que nacen y fallecen en imprecisos&lt;br /&gt;estanques de humanos,&lt;br /&gt;             la nieve, la ciudad, la nieve, la ciudad, la ciudad, la nieve,…&lt;br /&gt;que se derrite bajo mis pies&lt;br /&gt;del sol, de la niebla que absorbe&lt;br /&gt;y decide: pasen dejen a los ciclos fluir&lt;br /&gt;             de horas, días, siglos y geológicos tiempos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Distancias que se cruzan y alejan&lt;br /&gt;ajenas entre si,&lt;br /&gt;aquí delante de mis ojos, mis manos&lt;br /&gt;congeladas por el viento que sacude&lt;br /&gt;a los gratos fecundadores de&lt;br /&gt;arrasados senderos de fin de semana&lt;br /&gt;a fin de semana, año a año,&lt;br /&gt;ante encendedores que no se&lt;br /&gt;encienden y fotografías que no se dejan&lt;br /&gt;tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello escribo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la luz cortante y nieve&lt;br /&gt;que persiste donde se oculta,&lt;br /&gt;cede donde se asoma&lt;br /&gt;el Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cumbre de Todo&lt;br /&gt;el espacio infinito que se oye y siente,&lt;br /&gt;mitad dividida,&lt;br /&gt;distinto pero el mismo&lt;br /&gt;destino&lt;br /&gt;el que hordas de foráneos&lt;br /&gt;malolientes no las apacibles vacas&lt;br /&gt;sino urbanos&lt;br /&gt;deciden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Cerdanya, 4 de enero de 2009&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-6281759362751876781?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/6281759362751876781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=6281759362751876781&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6281759362751876781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6281759362751876781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2009/01/espasmos-finales-sentado-en-rocas.html' title='Espasmos finales sentado en rocas, adulteradas montañas'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-577702258986860786</id><published>2009-01-23T15:59:00.006+01:00</published><updated>2009-01-24T10:52:29.328+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='epidemias urbanas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>Dichosa desdicha</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Joder! La pesada alarma suena ya por quinta vez esta mañana. Será insistente… No hay modo de despertarse; fuera, una suave corriente de aire helado se restriega contra la ventana, haciendo llegar un débil zumbido a mis oídos; es el intenso frío que intenta traspasar mis protectoras paredes. Ni de coña, me digo. Levanto la cabeza para atestiguar lo que ya sé; por entre las cortinas recién estrenadas puedo intuir la oscuridad que inunda la ciudad, que se mantiene calma y silenciosa, aparentemente inamovible. Constato que aún es de noche…no puede ser verdad. Suspiro. La conciencia de la inevitable decisión de levantarme es tremendamente frustrante. Cubro mi cuerpo entero con el edredón -como si con ello fuera a desaparecer la maldita obligación- y cierro los ojos con fuerza, intentando olvidarlo todo. Por mi cabeza la idea de no acudir al trabajo se me antoja una salvación. Hoy no. Les diré que estoy enfermo. Que la lluvia caló en mis huesos y dio paso a un colosal resfriado. Hay una plaga de no se qué. Me lo invento, da igual. Últimamente hay plagas de todo tipo ¿verdad? Será fácil y tampoco es nada grave. Suplicaré si es necesario. Total, de todos modos si termino por ir al trabajo no pienso hacer absolutamente nada. Me limitaré a sentarme delante del ordenador y matar el tiempo en internet hasta las seis… O hasta que el tiempo acabe conmigo. Y otra vez: ¡Joder! Hasta las seis… Eso acaba por ponerme de mala leche. Parece imposible que tenga que pasar por esto. No termino de acostumbrarme; en días como hoy, lo mandaría todo a la mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen del andén abarrotado no mejora las perspectivas. Sorteo un grupo heterogéneo de cabezas protegidas por gorros de lana, ojos soñolientos y miradas perdidas. Siento que soy una bola de billar antinatural, intentando no darme con nadie y evitando que caigan en el supuesto agujero. Si… se me ocurre lo fatal que puede llegar a ser caerse en el agujero de una mesa como ésta. Así que la finalidad del juego es no meter a nadie en ningún lugar, sino meterte tú entre esos lugares, sin tampoco caerte en el agujero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con no pocas fintas de hombros, logro sortearles a todos y abrir el libro ya en mi posición habitual: apoyado en uno de los arcos que impidieron hasta el día de hoy que la negra y sucia bóveda se viniera abajo. Esperando el tren, como cada mañana, a pesar de intuir algo distinto en el ambiente, convencido de abstraerme en la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo más que leer un par de frases de Fante subsistiendo a base de naranjas guardadas debajo de la cama, lo que hace que tome un poco de distancia ante mi aparente desdicha y empiece a sentirme mejor, cuando oigo el inconfundible zumbido del tren al aproximarse, mucho más penetrante e intenso que el viento intentando entrar a través de mis paredes. Todo se sucede despacio, preciso y diáfano al mismo tiempo; los cristales y las caras incrustadas a ellos escenifican la tragedia de este lunes. Ojos tristes y fatigados por un sufrimiento cruel e injusto ¡a las ocho de la mañana! O precisamente por ello. Da igual, parece que me lo dejan claro: ¿no pretenderás entrar? ¿No querrás entrar? Ya ves como vamos, no merece la pena pasar por esto. Momentáneamente percibo un grito ahogado de suplica, puede que incluso se arrodillaran…si pudiesen. Pero es imposible insistir más: el vagón se detiene. Entonces, como si de hordas de orcos tolkianos se tratara, empeñados en alcanzar como sea el objetivo por el que fueron creados, una avalancha de seres adormecidos se amontona exasperada ante las puertas de los vagones, con el único propósito de meterse dentro ¡De meterse ahí! Ya no hay esperanza, me digo incrédulo. La frustración me lleva a pensar en una alternativa. Las puertas se abren y lenta pero inexorablemente empiezan a moverse. Como representante singular de esta calaña, descarto cualquier otro modo de llegar al trabajo. Soy de los primeros en asaltar la fortaleza. Consigo entrar, más por la presión que siento detrás de mi que no por el espacio en el interior, muy por encima del límite de lo soportable. Mi voluntad deja de pertenecerme en este preciso instante, pero una extraña sensación de éxito me seduce. En cambio, la idea de seguir leyendo abandona súbitamente mi razón. Ni por asomo me atrevería. ¡Loco! parece que dice. Podríamos levantar los brazos y mirar hacia arriba, le propongo tímidamente…, pero como casi siempre, la razón acaba venciendo, así que olvido la idea y decido dejarme llevar por la voluntad colectiva que me guía hasta el interior de la máquina diabólica, calefactor humano, gimnasio matinal y forzoso, territorio de sufridos trabajadores trajeados, mártires del engranaje mundial, abandonándome al pensamiento de la desdicha en que nos vemos atrapados en este maldito mundo surreal… mientras por detrás siguen empujándome con fuerza y desdén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dedico a hacer lo único que soy capaz de hacer: pensar. Pienso en lo extraños y desvirtuados de interacción que son los viajes en metro. En el fondo, no llegar a comprenderlo del todo despierta mi interés, así que sigo destrozado por la situación que me envuelve, poéticamente destrozado, y dándole vueltas al asunto. La conclusión a medio recorrido deriva en un par de hits comunicativos ahí abajo: las abuelas pretendiendo quitarme el sitio y los niños llorones. Poco más. Por las noches, en esas etílicas madrugadas, a la gente no le importa tanto mirarse ni examinarse; arman lío, gritan y escupen en el suelo. Entonces si se interactúa. De día eso solo sucede en estados de ánimo alterados o en situaciones extremas. Puedes ver la diferencia un sábado a las siete de la mañana: los borrachos mezclados con los soñolientos y madrugadores currantes. Lo he vivido como ambos y puedo asegurar que los que se ríen es porqué lo pasan bien y los que no, esos están deseando estrangular a los otros. A pesar de todo ello, mirando por encima del mar de cabezas anónimas soy consciente que encontrarse circulando a ochenta por hora a veinte metros de profundidad bajo ríos, cloacas u restos de especies extinguidas, ante esas enormes ventanas con excelentes vistas a la nada no ayuda mucho a fomentar las relaciones humanas, que digamos. La mayoría de veces, como hoy, se trata de una experiencia frustrante, en la cual la mejor parte consiste en toparse de nuevo con el tráfico y sus asfixiantes gases. Por otra parte, el contacto físico con los demás es una constante, incluso desagradable; gente maloliente, esos barrotes sudados… Pero hay días en que puede que delante de tí –por divino capricho de la voluntad colectiva-, topes con alguna bella mujer, la mujer de tus sueños incluso. Y puede que llegues a intercambiarte miradas, fantasear un rato con ella, aumentando a cada momento la sensación de que realmente si: es la mujer de tus sueños ¡es ella! La que todos andamos buscando. De paso el trayecto puede que se te haga más llevadero. Sin embargo, muy a pesar de la infinidad de ocasiones en que eso me ocurrió, eso es, reconozcámoslo, nada menos que poco probable. Más si tenemos en cuenta un lunes por la mañana como éste, en el que los astros montaron tal cristo encima del cielo nublado de la puta ciudad que ni un congreso de maestros del vudú practicando la última versión del hechizo especial sería capaz de arreglarlo. Lo más probable es tener que tragarte, literalmente, el abrigo del tipo casposo de aquí delante, de calva en avanzadilla, con todo su poco amor propio y desprestigiada responsabilidad higiénica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas que, con la vista pegada en el sucio abrigo, llegamos a la siguiente estación, Hostafrancs, y curiosamente las caras de los que esperan en el andén, atónitas, me resultan familiares. Sería estúpido preguntarme cuál es la mía ¿verdad? La incredulidad crece exponencialmente: Dios, si existes, gracias por ponerme en todas las situaciones posibles para de ese modo aprender a odiar a todos en su justa medida. El tren no puede absorber a nadie más, estoy convencido de ello; lo siento chicos, deberéis esperar al siguiente, creo que hubo algún problema con el anterior. Sé que tenéis prisa por llegar pero ya veis como está esto… Sorprendentemente tal evidencia no lo es para todos y la otra voluntad consigue sobreponerse a la nuestra, que no pretendía ceder ni un milímetro. A base de empujones y actitudes que buscan de nuestra compasión, terminan por conseguirlo. No fue buena idea. A los pocos segundos, una voz femenina sin ojos ni nariz ni orejas rompe ese silencio que impera en esos momentos de dolor y sufrimiento y que ahora nos hace más soportable la tortura: Muévete para dentro, niño, que no me dejas espacio. Ordena ella. Señora ¿de qué espacio me habla? ¿No ve que estamos todos aquí apretados? Le replica resignado el chaval,  al que si puedo dibujar una cara de mierda resignada ¡¡Ay!! por favor, y ¿qué pretendes? ¿Que me quede atrapada en la puerta? si no te gusta esto cógete un taxi. Joder con la vieja… ya la tuvo que soltar. Como si tuviéramos tantas alternativas. Eso me molesta y también me hace pensar. La idea de un taxi en la puerta de mi casa aguardándome con la calefacción en marcha dulcifica por un instante la asfixiante realidad, desapareciendo súbitamente al encontrarme de nuevo esos hombros cubiertos de motitas blancas ¡Qué horror! No puedo leer y ahora no puedo ni ir en taxi al trabajo. Menuda manera de empezar la semana. Los astros ahora si parece que acordaron en joderme la mañana. En jodérnosla a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la oficina nada parece mejorar. Era de esperar. Esa agenda que no tiene más uso que el de bloc de notas lleva unos días atrasada. La observo en su esquina, al lado de la pantalla, pulcra, sin anotación alguna. Un lugar destacado. Aunque recuerde la mayoría de citas y por tanto no es para nada necesaria, siempre quise tener una. Contemplo las impolutas hojas. Miro el reloj en la esquina inferior de la pantalla. Vuelvo la vista de nuevo hacia la agenda, resignado por el lento transcurrir del tiempo. Entonces me fijo en un detalle de la agenda, y es que en una de sus esquinas hay un dibujo del sol amaneciendo y otro atardeciendo. Justo al lado, la hora en que sale el sol este día: las ocho y diecisiete. Y en que se pone: las cinco cuarenta y siete. Muchas gracias por la información, agenda. Ya fuiste útil hoy. Una suave pero helada brisa me resopla en el cogote. La piel se tensa y los pelos se me erizan. Alguien abrió la puerta del patio y dejó entrar el tan poco valorado frío invernal, lo que suma un poco más de odio a todo lo acumulado. Apoyo los codos en la mesa apoyándome encima de mis manos y cierro por un momento los ojos. Entonces pienso que entro a trabajar cuando el sol apenas hizo acto de presencia y me largo unos minutos después de que el gran Astro nos abandone a nuestra suerte. Opto por ser práctico y conservar un poco de amor propio; tomo una real pero al mismo tiempo angustiante conciencia de la importancia de la electricidad. Intento recuperar el calor tapándome el cuello y abrochándome el jersey, pero al voltear la cabeza en busca de algo de luz natural recuerdo que no, que en esta minúscula y mal ventilada sala, con sus retratos nigrománticos y pequeños mausoleos retóricos no entra un ápice de luz solar. Si, la electricidad permite la desnaturalización, la pérdida continua del contacto con el mundo exterior, de los hechos naturales, y permite cosas extrañas, increíblemente sutiles, como aterrarnos ante la leve insinuación de oscuridad. Todo va a peor. No hay escapatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis últimos minutos postrado en esta silla soy como un vampiro que, ansioso ya por salir a por una ración de fresca y sedante recompensa, aguarda impaciente la hora en que el sol se retire. Metido en mi ataúd, las horas pasan despacio, cual conjura del Tiempo privándome de la redención. Hay días realmente prescindibles. Los lunes directamente no deberían existir. Más bien la obligación de que existan debería ser opcional; levantarnos sin apetito, ducharnos para combatir el sueño, meternos en latas rodantes para sentarnos un tercio o más de ese repugnante día a esperar que las horas simplemente pasen lo más rápido posible. Qué mal te lo montas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la convicción que las seis de la tarde ayudaran a evitar el desastre anunciado, soy capaz de enfrascarme en la misión de intentar ver a un amigo, muy a pesar que los dos sabemos que no queremos vernos. Es esa contradictoria obligación de tener que hacerlo que nos empuja a ello. Quizá la falta de coordinación de los últimos días influyera inconscientemente en mi fantástico día. Nada más lejos que la realidad: que si quiero ir a cenar con él y algunos de sus amigos, que si quiere venirse al cine… No nos veremos ya, quizá en mucho tiempo. Así que me meto en el cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brillante idea ¿aún esperanzado por salvar algo? Pues una buena dosis de surrealismo e inconexión literaria te convencerán de lo contrario. Los primeros diez minutos versan sobre la necesidad de mantenerse despierto o sucumbir al agotamiento y desalentador inicio del filme. Después, todo lo que me llega son mensajes confusos sobre ¡curioso! el competitivo mundo de las relaciones empresariales, la selección de personal y el supuesto pasado de unos oligarcas de multinacionales con el nazismo. Demasiado para hoy ¡Demasiado para nunca! Solo unas seis personas me acompañan en la sala. Me doy definitivamente por vencido, así que la vuelta a casa es silenciosa, a paso lento y con una profunda melancolía envolviendo todos y cada uno de mis pensamientos. Entonces una fina lluvia empieza por humedecer mi pelo, lo que añade un punto de dramatismo a la escena. Pronto se convierte en un diluvio despiadado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego a casa jadeando por la carrera. Chorreando por los cuatro costados ¡Oh, por fin! Refugio de tristezas y baúl de las más profundas penas: gracias por encontrarte aquí, sin sobresaltos, sin sorpresas, en tu lugar. Gracias por ofrecerme la más sublime protección, la del ciego y gran redentor, tu que sabes guardar mis mayores secretos, cobijarme y secarme las lágrimas de dolor en un día como hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dejo caer en la cama. Sin embargo, soy incapaz de conciliar el sueño; mi mente repasa todo lo que aconteció durante un buen rato hasta llegar a la ambigua conclusión que nada ocurre en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo descubro al día siguiente mientras me levanto sobresaltado por culpa de los destellos del sol penetrando por la ventana. Es una luz blanca y potente gracias a las nuevas cortinas. Llegaré tarde al trabajo y no me importa; solo entonces puedo entenderlo. Irremediablemente me abalanzo a escribirlo todo. Es martes. El día después. El ciclo empieza de nuevo. Para mí: martes de resurrección. Y para que así sea, toda esa mierda debe de ocurrir un lunes. Eso es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-577702258986860786?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/577702258986860786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=577702258986860786&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/577702258986860786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/577702258986860786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2009/01/dichosa-desdicha.html' title='Dichosa desdicha'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-4058358281781748637</id><published>2008-12-10T00:56:00.006+01:00</published><updated>2008-12-11T00:44:02.462+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='síntomas virtuales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maroc'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>Semlali Ahmed</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entro por la puerta y la tenue luz del comedor me susurra que alguien ya está allí. Por lo menos la estufa estará ya encendida, pienso. Es una suerte cuando alguien lo hizo por mí y ya no tengo que calentar el comedor. Otras veces, un firme deseo de ser el primero en entrar y que la casa esté vacía se apodera de mi justo en el momento de hacer girar la llave, sentir el gruñir de la puerta al abrirse y dar el primer paso. Si luego no es así, una pequeña contracción de desasosiego cerebral me hace odiar a esa o esas personas durante un instante, para dar paso inmediatamente a un sentimiento de desprecio hacia mi persona por desear aquello, o encerrarme en mi habitación durante un tiempo prudencial –unos minutos, unos días-, incapaz de otorgarles el perdón por ello. La sensación siempre me ha resultado extraña, intuyo que lo que ocurre los otros días, en los que voy despertando el lugar de su paciente sueño; enciendo algunas luces, caliento el comedor, hago sonar un poco de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Mehldau&lt;/span&gt;… y la sensación que a ello asocio: hacerme dueño de la casa, el único que mande sus servicios (consciente de sus limitaciones), estar disfrutando sus ternuras ni que sea por un espacio finito de tiempo, tiene gran parte de culpa en que me sienta así. El caso, sin embargo, no es que a pesar de la leve contracción de mi cerebro hoy el comedor ya está subyugado a los designios de otro, más bien viene luego, después de sacar el teléfono de la cazadora y colgarla -con las llaves en el bolsillo (rutina recientemente adquirida)-, y fijarme en un par de cartas encima la barra en la que me gusta desayunar y prácticamente nada más. La otra quiere que active no sé qué &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;tarjeta&lt;/span&gt; de crédito (bueno sí sé, pero eso otro día). La contracción aún no desaparece. Entonces el marrón del sobre y la irregularidad de mi nombre y dirección escrito en él me &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;están&lt;/span&gt; diciendo &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;que&lt;/span&gt; es una carta diferente,  cuando resulta que esta trae &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;consigo&lt;/span&gt; todo un mundo mágico incrustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Ahmed&lt;/span&gt; me escribe desde Marruecos. En el sobre hay una postal de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Asilah&lt;/span&gt; envuelta en una cuartilla pautada que empieza con “único dios”, firmada del diecisiete de noviembre. Entre otras cosas me habla de usted en un español rudimentario, que se entremezcla con el francés. También sus hermanas, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Amina&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Touria&lt;/span&gt;, me mandan saludos. Termina con el deseo de que cuando vuelva a Marruecos le llame. Formalmente tiene poco contenido. En realidad dice mucho más...contiene toda una eternidad de razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablo de cartas a puño y letra. Hablo de cartas que recibes, estas noches pasadas, y las otras también. Del acto de afecto más digno y humilde que existe y que nos permite soñar, salvar cualquier distancia. La sucesión de voluntades que permiten que tu, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Ahmed&lt;/span&gt;, allí sentado con tu chilaba puesta, tu blanco bigote cubriéndote las arrugas que el tiempo y el ejército dibujó, aunque con ese aire juvenil, elástico, selles el sobre bajo la atenta mirada de tus hermanas, que nunca permiten que el frío se apodere de ese comedor, y en siete, catorce o veintiún días da igual, ésta entre por el espacio que la puerta deja entre ella y el suelo, para quedarse ahí, en el recibidor, inmutable pero ansiosa por ser finalmente abierta. Es la noción de que tuvo que pasar por un número insospechado de manos con un único propósito, metiéndose en sacos repletos de otras miles de cartas que cruzándose y entrelazandose para ser separadas de nuevo, cruzar desiertos y volar por encima de nubes y tormentas, pasar el frenético test del olfato de perros drogadictos y hasta permanecer olvidada en oxidados y fríos estantes (solo un par de días)  consigan alcanzar su destino sin que por todo  ello su propósito se vea alterado lo más mínimo. Que a pesar de sospechosos ojos fisgones que traslucen e incluso abren y leen y esfuman las cartas y cualquier posibilidad de crear magia (en algunos países aún sucede, en éste la magia ya no tiene ninguna importancia), y a pesar de por ello traicionar el único propósito al que las cartas se deben, que sean abiertas por su destinatario, aún incluso hoy es posible recibirlas y tomar consciencia de que aquello te pertenece exclusivamente a ti, que las palabras fueron escritas para ti, en algún momento y algún lugar quizá fascinante, pensando en ti, y que nadie más conoce ni puede siquiera imaginar el valor que traen consigo, ni nada de lo que contienen más que tu mismo, por qué son para ti, o porque las escribiste tu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que lo que realmente nos importa pasa inadvertido. Algunas veces soy incapaz de darme cuenta de lo que me hace feliz. Sé que hay cierto tipo de cosas que van a producirme bienestar, y puede que por ello me considere alguien moderadamente satisfecho. Incluso puede que tenga mayor capacidad que la media para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;relativizar&lt;/span&gt; los hechos, o sea para no tomarme demasiado mal lo que me decepciona de entrada ni mostrar una euforia irreal con lo que me alegra. Soy más bien del pensar que nada puede ser ni tan malo ni tan bueno, y que a menudo juzgamos sin conocer, lo que nos lleva a sentirnos defraudados, ya sea por uno u otro motivo. O sea que mejor tomárselo con calma y de la mejor de las maneras, que por otro lado nunca es en negativo. En otras ocasiones soy demasiado vulgar y débil como para no sentirme seducido por lo banal y dejarme caer en las fauces del hedonismo que nos rodea. Desprecio la mente y me tiró al cuerpo. Desnudo y practico sexo con la mirada, en el metro. Me como un enorme &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;hamburgesón&lt;/span&gt; grasiento y clónico o me trago la mierda de los que salen en la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;tele&lt;/span&gt; para ver como se escupen y retuercen las entrañas, para luego sentirme vulgar y desgraciado. Sin embargo, en otras ocasiones, mis ojos son capaces de abstraerse y disipar esa nieblina apestosa, el humo de la contaminación que se esparce por las cloacas de la sociedad, por todas partes, vomitándonos egoísmo y vanidad, placeres efímeros y valores que esconden mezquinas repercusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo y releo la carta en busca de detalles inadvertidos. Repaso la caligrafía de un árabe que se expresa en caracteres latinos. Entonces esa carta me transporta a las cartas que he recibido y que envié, de esta que leí y la otra que escribí, a lo largo de mi vida. Recuerdo conversaciones recientes que me hacen sentir feliz, de esas en que estamos solos los dos en ese local abarrotado. Y me siento feliz por haber hecho feliz al escribir desde allí, desde aquí. Soy feliz por que ellas me hicieron también feliz, me hicieron afortunado. Por qué mi puño y mi letra es lo último que me queda, lo último de lo que nos queda que nos pertenece y que nos permite vivir el mismo tiempo a pesar de la distancia. Y es solo tuyo y mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-style: italic;"&gt;Día a día me alejo más del cariño y me acerco más al dolor, al amor&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-4058358281781748637?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/4058358281781748637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=4058358281781748637&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/4058358281781748637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/4058358281781748637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/12/semlali-ahmed.html' title='Semlali Ahmed'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-8356019832405712957</id><published>2008-11-22T16:25:00.005+01:00</published><updated>2008-11-28T23:31:00.463+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='epidemias urbanas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>Muros transparentes</title><content type='html'>No soy aquél de allí&lt;br /&gt;no soy ni estoy aquí,&lt;br /&gt;estoy confundido,&lt;br /&gt;inducido por&lt;br /&gt;los infinitos túneles del metro,&lt;br /&gt;las oscuras intenciones de los seres que&lt;br /&gt;sorben&lt;br /&gt;fisgonean mi cuenta de ahorros&lt;br /&gt;ordenan mis propósitos&lt;br /&gt;relamen los restos de mis sueños&lt;br /&gt;y luego escupen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor lavado espiritual; La Central&lt;br /&gt;Comelade y el xolófono,&lt;br /&gt;cine en el Institut Française,&lt;br /&gt;lo que sea.&lt;br /&gt;necesito sentir algo propio y olvidar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paseando por el raval&lt;br /&gt;es imposible evitar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El drama invisible de los desechos,&lt;br /&gt;partículas de polvo que se retuercen&lt;br /&gt;en esquinas inyectándose bimbos de carrefures&lt;br /&gt;aspirando el imposible vaho de la nouvelle cuisine&lt;br /&gt;que se muere en el cristal&lt;br /&gt;desde el cual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amargos caprichos de esta ambigüedad&lt;br /&gt;que llamamos ciudad&lt;br /&gt;de este destino fugaz&lt;br /&gt;totalmente incapaz&lt;br /&gt;aparecen incoloros, ubicuos,&lt;br /&gt;   [despreciables, estupiduos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo aquí y no allí&lt;br /&gt;balanceándome en lo alto de la cuerda&lt;br /&gt;persistiendo en negar la inevitable resolución&lt;br /&gt;de tener que escoger&lt;br /&gt;entre tirarme y caer&lt;br /&gt;por el falso&lt;br /&gt;destino de la hipocresía,&lt;br /&gt;o por la infeliz&lt;br /&gt;dicha del dolor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-8356019832405712957?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/8356019832405712957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=8356019832405712957&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/8356019832405712957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/8356019832405712957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/11/muros-transparentes.html' title='Muros transparentes'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-375886018895460367</id><published>2008-11-06T22:19:00.001+01:00</published><updated>2008-11-06T22:20:49.978+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfermedades crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='epidemias urbanas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>New Order</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Te rondan por la cabeza estructuras mundiales que dominan por completo mentes ilusas. Esos que llaman del grupo Bildelberg; líderes de gobiernos y de las finanzas que se reúnen cada año y mientras beben y fuman -y no quieras saber qué cosas más- deciden las sucesivas acciones que les permitan alcanzar su único y verdadero objetivo: el poder absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso eso hablando de otros tiempos, unos que parecen ya muy lejanos y más que nada ajenos. De las universidades y de compañeros de piso psicomaníacos, a los que te encuentras por el camino y desaparecen, conoces y quieres (u odias).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así llegamos a Zeitgeist, ese increíble documento que nunca verás en los periódicos, rechazado e ignorado por los medios. Claro, los medios que ellos mismos controlan, los que si se aceptan y tienen alcance. Pero ya no  importa más... ¿a quién le importa? ¿Nuevo Orden mundial? Pues bien, mientras no desordenen demasiado el mío, que hagan lo que quieran con el suyo. Total, mejor el FMI que no el Parlamento Chino. Mejor Disneylandia que Dubai, el Vaticano a la Meca! No merece nuestros mayores esfuerzos luchar contra lo que ni siquiera sabemos qué es exactamente, qué forma toma o en quien se plasma. De acuerdo: Capitalismo multinacionales intereses deuda especulación. Quizá incluso merezca nuestra vida. Pero ¿en qué forma se nos aparece todo eso? No voy a hacerme asceta. Por otro lado: Privilegios. Estoy aquí, sentado frente un ordenador que vale lo que para aproximadamente la mitad de la humanidad significa un año de su sueldo ¡y todo lo demás! Ya sabéis...¡todos sabéis! Pero nadie está dispuesto a hacer. En el fondo tenemos conciencia de grupo y aquél más extenso en el que te identificas es en la civilización, puto occidental. No vas a permitir que te quiten derechos en beneficio de otros ¡maldito egoísta! Desde Jesús a la Reserva Federal que te la están metiendo doblada y tu sigues creyendo que vas a salir bien parado, aceptas que te metan solo la puntita, con tal no te la metan entera. Pero lo cierto es que por tu cortísima memoria -ellos llevan anotando todo desde siempre- no te das cuenta que algún día, como les sucedió a tus abuelos y antepasados, incrédulos y fieles, patriotas y rebeldes, cuando menos te lo esperes vendrán y te dirán: ves lo que hay ahí fuera, lo que ves cada día, pues olvídate de todo porqué a partir de hoy todo eso ya no existe. Y por cierto: mientras te agachas sujétate fuerte por qué te va a doler.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces me pregunto qué cojones de absurdidad monumental es esto... Nada tiene ningún sentido. Elegimos algo por qué debemos elegir, lo que sea. Nos montamos toda una estructura mental para justificar las decisiones que tomamos y después, un día cualquiera, percibimos lo que es el principio del fin. Al siguiente día ya no crees nada de lo que creíste por la noche y todo se ha desvanecido. Múltiples fuerzas te absorben y succionan, primero la piel, luego los órganos, los huesos y por último lo que te queda del alma. Y ya eres aquél que siempre quisiste ser. Completamente aquél Insatisfecho, rechazas a Zeitgeist y las teorías de la conspiración por un nuevo orden mundial, te asomas a la ventana y quieres primero, antes que nada, encontrar la respuesta a tu propia locura, la que irremediablemente crece junto a la ajena. Entonces decides que hoy vas a ser un revolucionario pero que el resto del año vas a intentar apañarte con lo que hay, que no es mucho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que piensas que es estúpido ser idealista teniendo un trabajo estable y facturas. Bodas, partos, encerronas del banco y escapadas sanatorias de fin de semana y congestión a la vuelta no perciben siquiera el significado de esa palabra. Es rematadamente fácil ser estudiante y salir a la calle a gritar y no beber la chispa de la vida. Cuando te agarras a la enorme rueda en que a fuego hay gravado “Sociedad global”el único deseo que asoma por tu angustia es no morir aplastado por ella. Pero eso no es lo que venía a decir: Quiero que alguien del futuro, con su nave intertemporal, aterrice a mi lado y me susurre la Verdad al oído. Que después de hacerlo se acerque a ese imbécil que se llena la boca de palabrería y le muestre como él mismo, dentro de veinte años, estará dando de palos a los que ahora son como él desde una cómoda silla en un decimotercer piso. Y le dirá: “Lo mejor de todo es que entonces no serás consciente de nada de eso. Lo único que te importará será el jodido euribor y los pañales para tu hijo cagón”. Ni por asomo va a plantearse si es o no es feliz. Solo lo hará si algún día ese lunático que nunca dejó de ser estudiante ni idealista es capaz de dar por el culo a su país entero, porqué los pobres son pobres pero son muchos y también están locos, así que no dudéis, por mucho que rechazéis a Zeitgeist y a las teorías de la conspiración, os lamentéis de Bilderberg u del capitalismo radical,  ese otro malnacido disfrazado de negro, musulmán, indígena, conseguirá finalmente la llave de tu casa, entrará y te dirá: “ves todo lo que hay aquí a tu alrededor,  pues vete olvidando de todo porqué ahora es mío. Fuera de mi vista maldito miserable”. La rueda te estará entonces aplastando. Y sí, a ser hijos de puta sabemos jugar todos, por lo cual ahora mismo solo nos queda algo: hacer como que no oímos, no vemos, no sentimos nada. Y lograremos sobrevivir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-375886018895460367?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/375886018895460367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=375886018895460367&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/375886018895460367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/375886018895460367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/11/new-order.html' title='New Order'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-6287844822324730991</id><published>2008-10-28T00:10:00.001+01:00</published><updated>2008-10-28T00:13:11.574+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfermedades crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='intrínsecamente literario'/><title type='text'>termitas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo debía ser aquel día. mientras veía sus hombros agazaparse para evitar mojarse sabía bien lo que ocurriría. hablábamos y hablábamos de aquel silencio. paró el reloj de girar y girar como nunca hasta aquel entonces había dejado de hacer, infatigable siempre sobre si mismo. grano a grano fuimos derramando los sueños de nuestro amor que de tan maravillosos tan increíbles parecían entonces. el reloj dejó de moverse a nuestro alrededor y de él arena empezó a caer, a irremediablemente vaciarlo todo. desvaneciendo los espejismos de la hipocresía, tomando conciencia de las palabras ocultas que amenazantes nos sobrevolaban, pidiendo ser dichas, aunque solo por compasión fuera. escondidas ya detrás de silencios que incomodaban y empezaban a ser insoportables (porque sabíamos lo que en realidad reprimían). gritos de auxilio y terror que emanaban angustiosos, incapaces de mutarse en sollozos de sinceridad. incapaces los dos estúpidos cobardes de mirar más allá de aquella extraña solución que nos envolvía en un manto de silencio, fruto del miedo a encontrarnos solos en el desierto. mientras tanto llovía y llovía dentro de aquellos muros que las palabras construyeron diáfanos y que el silencio, grano a grano incesante como la lluvia como ávida termita había empezado a desgastar, había empezado a corroer. convirtiendo el sudor del esfuerzo en arena, en desierto, aquel del cual ilusamente pretendíamos escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-6287844822324730991?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/6287844822324730991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=6287844822324730991&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6287844822324730991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6287844822324730991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/10/termitas.html' title='termitas'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-5245894222379083625</id><published>2008-10-09T10:31:00.002+02:00</published><updated>2008-10-09T10:35:16.246+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tiempo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='insparanoias'/><title type='text'>Yo, aquí y ahora</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cisaac%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    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class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hasta aquí; sentado escuchando a Micah (preguntándose el porqué de tan larga espera) sellando correos que debieron salir antes, pero que sabía que solo hoy serían. Sintiéndome limpio y vacío al mismo tiempo, consciente de todo lo que envuelve la locura del espacio, lugar que caminamos pero que ante todo mentalmente creamos; recorridos olores carteles señales familiares, texturas fruterías silencios aprecios en aumento. Consciente de todo lo que envuelve la locura del cambio, mi piel mi ropa mi silencio mis limones, olvidada resquebrajada reencontrado saboreados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Yo, aquí y ahora grito porqué nadie debería querer volver por imposibles caminos que pisadas desdibujaron. Yo, aquí y ahora, sueño en meteoritos que al entrar en la atmósfera arden y se esparcen en infinitas partículas. Aquí y ahora, despierto y no sé en cuál pedazo me desintegré ni donde fui a parar. Solo soy consciente de lo absurdo que puede llegar a parecer encontrarme yo, aquí y ahora, con todo por delante y nada por detrás, aquí y desde luego, ahora.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;“el pasado es una invención del presente para justificarse”&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-5245894222379083625?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/5245894222379083625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=5245894222379083625&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5245894222379083625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5245894222379083625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/10/yo-aqu-y-ahora.html' title='Yo, aquí y ahora'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-8836965306877598469</id><published>2008-09-19T18:24:00.004+02:00</published><updated>2008-09-21T13:35:02.458+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tiempo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='proesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enfermedades crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='epidemias urbanas'/><title type='text'>El poema optimista</title><content type='html'>Esta noche quizá camine, quizá hable con la noche…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      de los días de caos que me acosan&lt;br /&gt;      de la inexistente calma que ansío&lt;br /&gt;   y de una respetable ciudad que succiona&lt;br /&gt;      en agradables calles que rebosan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;             de destellos de regularidad pasmosa&lt;br /&gt;             y cabellos tráfico enredos&lt;br /&gt;             en giros de cabeza rutinas&lt;br /&gt;             que amas como cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      veinticuatro escasas horas dan&lt;br /&gt;      para cinco horas de sueño&lt;br /&gt;      ocho de aire viciado y pantalla&lt;br /&gt;      y algo que sabe a poco entre uno y ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;quizá la noche hoy me hable y me distraiga…&lt;br /&gt;hoy es el quinto día, me levanto y a ver que pasa&lt;br /&gt;de todos modos nada creo que caiga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-8836965306877598469?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/8836965306877598469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=8836965306877598469&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/8836965306877598469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/8836965306877598469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/09/el-poema-optimista.html' title='El poema optimista'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-2002551064726383539</id><published>2008-08-26T20:56:00.008+02:00</published><updated>2008-08-26T21:27:26.297+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maroc'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>El hombre marroquí y el hombre español: algunas estúpidas diferencias importantes . Cap. I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Se me ocurre la idea de explorar los rasgos que diferencian al “hombre prototipo español” con el “hombre prototipo marroquí” en la calle, de camino al McDonald’s (ya contaré porqué tuve que ir otro día…), que se encuentra en una plaza justo detrás del hotel, cuando a mi lado pasa un grupo de tres amigos en el que dos de ellos andan cariñosamente cogidos de la mano. Inmediatamente imágenes de Barcelona y sus consecuencias acuden a mi cabeza. No puedo más que reflejarlas: cantidad de gays invadiendo sus calles, cada día más asombrosa, más si tu vida transcurre en mitad del “gaixample”, ese falso topónimo inventado por algún iluminado periodista en una noche de lujuria y inspiración mientras le metían el dedo en el culo, destinado a designar y proteger la zona que poco a poco van conquistando con hoteles, tiendas, bares y saunas E-X-C-L-U-S-I-V-A-M-E-N-T-E destinadas a ellos; a defender en un futuro no muy lejano, en que puedan incluso pedir la declaración de (su) barrio como independiente, leyes que no permitan por ejemplo tener perros más grandes que una mierda de san bernardo… que obliguen a caminar pomposamente… ir al gimnasio por lo menos dos veces al día (¿por qué irán al gimnasio tanto? me preguntaba inocentemente antes de ir -una vez- a uno frecuentado por gays…), o responder con un “¿qué quieres, guapo?” y miradas viciosas a todo hombre que acuda a uno de los comercios o bares del ghetto. Ya me imagino a los señores diputados postrándose ante la marea homosexual con aspiraciones imperialistas… pero volvamos al tema. La comparación inevitable: una muestra de afecto interpretada de distinto modo aquí o allí: mientras para unos es solo un signo de amistad, de buena amistad, caminar por la calle cogidos de la mano, allí en España (allí por qué estoy aquí), es vista como un signo de otro tipo de afecto; sentimental, sexual, matrimonial o como quieras llamarle, y (quizá ahora ya no tanto, por lo menos en la Barcelona ocupada), también como de identificación personal, de pertenencia a un grupo social que durante mucho tiempo le fue vetada la existencia por su condición sexual, y cruel e injustamente reprimido por ello. Mis dudas, sin embargo, permanecen por el lado marroquí, donde manifestaciones de ese tipo son inconcebibles a día de hoy, aunque si bien comprendo que para ellos ir cogidos de la mano es un puro acto de amistad, éste suele darse entre hombres jóvenes, probablemente solteros. También es cierto que deben andar muchos gays reprimidos por aquí…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Otra de las particularidades que distinguen a unos y a otros son los vicios ante los que se lanzan sin freno ni piedad por ellos mismos. Si bien el hombre español se dedica por entero al consumo de pornografía, café, alcohol y cocaína, el hombre marroquí redime su angustia por vivir con otras sustancias como el café con leche, el té, el hachís, el kif o el taba. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo tardé un par de días de sinsabores y de sabios consejos a darme cuenta que debo pedir siempre café con leche en vez de café solo. No hay marroquí que no pida café con leche, a no ser que se encuentre en un bar donde le conozcan y le tengan aprecio. Lo que ocurre de otro modo (y creédme, a los turistas les sucede siempre), es que de una misma carga de café saquen más de una dosis. No tengo ni idea de cuantas son capaces de sacar los cabrones, pero cuando toméis café, si no queréis notar su sabor amargamente aguado, siempre con leche. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El té constituye sin duda el más extendido y menos perjudicial de los vicios marroquís. Es la bebida nacional. Se toma a todas horas y en cualquier lugar, pero hay predilección a tomarlo por la tarde o la noche, cuando el calor ya no es tan sofocante y la gente empieza a inundar las calles. Para los que no sepan, aquí se prepara con hierbabuena y mucho azúcar, lo que le confiere un sabor extra dulce, y es verdaderamente adictivo. Lo particular del ritual del té es que sueles tomarlo con tus amigos, o bien en casa o en una terraza en la calle, con lo cual es el momento ideal para reunirse y contar a tu amigo confesor los melones que vendiste hoy, los alumnos que suspendieron en el último examen sorpresa que les hiciste, lo feliz o lo insatisfecho que estás. No hay alguien en Marruecos que no tome té, me atrevería a decir, en algún momento u otro del día.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Asimismo el hachís, y ya entrando en el grupo de dorgas ilegales, es el más caro de los tres vicios, y aunque Marruecos es uno de los mayores productores del mundo y su precio aquí está por los suelos, no está al alcance de todos. Los jóvenes son los que más lo consumen (en eso se parece al hombre español, sin duda), aunque no está bien visto entre los de clase acomodada, y también lo consumen los hombres aburridos, que así llamo a los que ves en un bordillo sentados todo el santo día, sin hacer nada, absolutamente nada, a parte de fumar o hablar. Los efectos el hachís marroquí son parecidos a los de la marihuana: de sequedad en la boca, apetito, risa fácil, etc., a hipersensibilización física y mental, viajes cósmicos y demás. Como en todo, hay de distintos precios y calidades, que varían según el lugar donde te encuentres (si estás en las montañas del Rif, Ketama o el santuario de Chaouen estás en el lugar adecuado), o de tu propia habilidad para negociar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado encontramos el kif. El kif, o kiffi, es la marihuana (que no es de muy buena calidad) seca y picada que se usa para hacer el hachís (que por el contrario si suele serlo), y generalmente se fuma con una pipa de madera o de metal. Lo fuman gente mayor pero también los jóvenes en algunos bares, discretamente en aceras o en parques a hurtadillas, su olor es inconfundible y su efecto instantáneo; un dolor intenso oprime tu cabeza desde la primera calada y puede ir acompañado de nauseas. El motivo principal de su uso es que te deja antontado y por tanto tu lastimoso dia lo pasas un poco menos consciente de ello.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El taba es un tipo de planta que se machaca hasta obtener un polvo marrón y se esnifa. Lo he visto usar principalmente a hombres mayores y del campo: se tiran un poco de polvo mágico en la mano, sobre el dedo índice en su base, hacen una rallita y esnifan con los dos orificios, ¡zum, zum! de ida y de vuelta. Sus efectos son difíciles de apreciar, básicamente son parecidos a los de la cafeína, con la diferencia que cuando esnifas taba tu nariz empieza a picar como una condenada y te pones a toser o incluso te cae alguna lágrima por la mejilla (eso a los novatos, claro). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y a pesar de esas diferencias en lo que los hombres se meten aqui i alla, unos y otros no dejan de ser hombres, y dentro de la generalidad existen otras generalidades que implican semejanzas entre ambos. Al fin y al cabo, aunque las sociedades con las que se encontraron sean distintas, sus mentes originales y simples persiguen los mismos objetivos, y sus vidas no dejan de ser menos miserables. Así pues, tanto el hombre marroquí como el español se droga (pongamos libera sus angustias, ya sea con alcohol o kif), generalmente acompañado de otros hombres (tengamos en mente el bar “casa pepe” a las ocho de la tarde, la barra atestada de currantes borrachos, todos ellos hombres), lo que es un rasgo que les asemeja. Asimismo, ambos son fumadores empedernidos de tabaco (unos compran paquetes enteros y hay de los otros que aún cigarrillos sueltos –a 18 cts-), hablan cerdadas de mujeres y fútbol y tienen verdadera pasión por discutir sobre todo ello, con la particularidad que también todos presumen llevar la razón. Son profusamente machistas, solo que para unos constituye una verdad “aceptada” y para los otros una actitud deleznable, pero todo eso ya es tema del siguiente capítulo…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-2002551064726383539?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/2002551064726383539/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=2002551064726383539&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/2002551064726383539'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/2002551064726383539'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/08/el-hombre-marroqu-y-el-hombre-espaol.html' title='El hombre marroquí y el hombre español: algunas estúpidas diferencias importantes . Cap. I'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-1580601206278912863</id><published>2008-08-24T21:11:00.004+02:00</published><updated>2008-08-24T21:19:05.896+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tanger'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maroc'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>Mercados, memorias, gritos y resurrecciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los ruidosos e incesantes gritos de algún vendedor ambulante -que cabalga con apremio arriba y abajo como si voces no alcanzaran rincón alguno-, activan mi conciencia como un rayo de luz, y antes de abrir los ojos me recuerdan el lugar donde me encuentro, un poco entre el bien y el mal o ambos o ninguno, y que no hay tiempo que perder: todo por descubrir, un mundo de sorpresas por destapar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El primer día en el primer lugar de cualquier viaje a un nuevo mundo, a un punto que agregar en la construcción de nuestro propio universo, hay que dedicarlo a callejear. Y en una mañana calurosa pero radiante como ésta, con el sol alcanzando su cenit pero los párpados abiertos de par en par, con los mejores intenciones y los más ambiciosos propósitos en ésta, si, una ciudad árabe, el mejor lugar es el gran zoco de la medina antigua, donde las raquíticas calles ofrecen rutas de sombra en su interminable zigzag y la efervescencia de lo terrenal se desenvuelve con mayor fuerza. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aunque claro, Tánger crece crece y son más de dos millones de almas las que inundan las calles; son niños afroeuropeos de vacaciones con, familias de emigrantes en el fruto de sus logros continentales de cuatro ruedas, lujosos y jóvenes paseando (aún durmiendo muchos de ellos; las noches son aquí muy largas), la playa enorme inmensa repleta de ellos y todos y más vendedores ambulantes, chapoteando en el parsimonioso proceder de las olas, frenadas por acción de la bahía, que las invita a pasar con restricciones; “calma y tranquilidad, pasen” le rumorea la costa al mar; el avanzar del viento que se lleva gritos y te ofrece gritos de luchas y partidos con balones distantes y sollozos de helados en la arena, juegos en la orilla y madres todas a resguardo del sol, bien tapadas con el parasol; también hombres cubiertos de arena en un extraño ritual, relajando su espíritu, dándose un baño de arena blanca, arena africana…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces llega la Medina antigua, que se levanta en la esquina occidental, a los ojos de cualquier navegante que atraviesa el estrecho que separa las dos tierras con el mar. Es la primera inspección obligatoria, no la última, de calles estrechas y tiendas de ah! ya recuerdo, pollos frescos que viven y compras y zas! a pedazos te llevas, toneladas de amarillos melones, frutas multicolores y nobles partes y no tan nobles de animales en carnicerías distinguibles (en la más pobre el hombre pobre apenas si tiene carne que vender y la que tiene son enormes lenguas de vacas y su cabeza entera y estómagos y bueno ya sabes cosas que ni sé lo que son), huevos de gallinas aún calientes, todos los huertos incluso lenguados sardinas gallinitas del mar (¡qué ricas! no llevan espinas). Y todos se encuentran ahí debajo de telas que impiden el ataque del sol: carniceros, fruteros, chatarreros, curtidores, herreros, zapateros, vendedores de aceitunas, de especies y condimentos y latas de conserva, cambiadores, limpiabotas, todos arremolinados, todos en las estrechas calles del zoco que se extienden por la ladera de esta colina ya erosionada por las pisadas de los siglos siglos siglos de mercaderes, negociantes, compradores, traficantes, vendedores de cigarrillos y ahora también de recuerdos (¡recuerdos!) vagabundos y borrachos que “yo solo quiero hablar nada de dinero” ¡mentira! y los niños algunos pidiendo muchos jugando saltando gritando corriendo y atareadas mujeres e hijas algunas tapadas pero no muchas, incapaz de distinguir la infelicidad (pero ¡oh! existe ahí en las grietas de las esquinas o en los precipicios a punto de saltar), entre la multitud de rostros resplandecientes y caricias celestiales de gatos enviados por Allah. Y todo eso envuelto en el ruido incesante de todos ellos, locos genios mercaderes del Pan, más los coches que imponen su paso y los irrespetados pitos de los policías (no pueden hacer mucho más la verdad), el chirriar de esos mutantes de motocicletas que son mitad ellas mitad remolque (y que transportan butano carne o melocotones), volando delante de tus narices tal cual el mundo fuera a terminar, obligando a echarse a un lado; y ofertas de fruta ropa, electrodomésticos de tercera mano y sofás lámparas de lo más kitsch, sofás para bodas (ahí donde se sientan los novios ya veréis), en tiendas que se esparcen encima de calles hasta no alcanzar el fin y de sucias aceras de limpieza espontánea cuya memoria se remonta a conquistas y reconquistas de los hombres y mujeres que infatigablemente cada día las pisaron, siguen pisando y que invariablemente seguiran pisando por los siglos de los siglos. Insh'allah!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-1580601206278912863?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/1580601206278912863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=1580601206278912863&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/1580601206278912863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/1580601206278912863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/08/mercados-memorias-gritos-y.html' title='Mercados, memorias, gritos y resurrecciones'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-6577208449222264128</id><published>2008-08-11T23:38:00.002+02:00</published><updated>2008-08-13T19:07:04.900+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rogelio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='epidemias urbanas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>!Todo el puto día para servirle, señol!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estoy viendo a los malditos chinos dejarme con el culo en el suelo y por momentos los pelos de mis brazos se erizan ante la increíble fuerza de la voluntad humana, que es capaz de lo peor así como de lo más bello y genial -Observo mi cuerpo dormido y embarcado en etéreas naves de placer, desplazado de la perfección visual recuperando sueños robados por noches locuras –Saliendo tumbos abajo camino de la luz el aire y sociedad que recuerdan estoy aquí y mezclado otra vez – Libros nuevos encontrados comprados de Vosotros ya me conocéis no puedo dejar de escribir ni leer(os) - Sobredosis de electrónica narcótica en plantas y plantas de individuos y estantes con placeres y aglomeraciones; guitarristas virtuales que pretenden ser bandas de quinceañeros oscuros satánicos en consolas de hedonismo (por qué coño se le llaman así, consolas?) y sonidos envolventes pantallas de altas definiciones más perfectas que  realidades mismas. Destellos de flaqueza de publicidad insistente joder está buena la jodida droga que le inyectan en La Hamburguesa, en mi la abstinencia solo aparece cada trimestre o así, en otros al rato y gordos enfermos mueren – Cuando abajo percibo de nuevo la existencia de mi ser en la memoria y estoy en la Rambla (no la plasta que te mueve en zigzag no, la otra de palmeras y chilabas negros borrachos y pijos, descafeinados yuppies disfrazados de hipsters hippies de marca y gente de buen rollo, todos esos), entonces percibo como mi alma se eleva encendiendo las ideas en los pulmones de raquíticas plantas que aunque poco y mal dieron lo suyo, se eleva leyendo primeras palabras de páginas recién tomadas debajo palmeras que iluminan artificiales luces y “gracias por permitirme leer”. Así que leo y recuerdo a grandes mujeres cruzando delante de mi, la mitad de ellas con mi corazón ya rendido de antemano (y tapado para que no lo descubran), dispuesto a dejarlo todo por sus pies y la ilusión de su perfección. También a bajitos hombres malayos sonriendo satisfechos y paquis hablando enfundados en sus largos vestidos veraniegos que dejan pasar el aire y tocar tu piel (siempre les envidié, como a los escoceses), pero los que a pasear mujeres no dejan, discutiendo en su idioma musical gracioso verdad y más si fumas un poco –La bici que me lleva se desplaza cuesta abajo a pesar de vivir en lo alto, no solo llego sino que paso de largo y me topo con la mujer mayor que pide tres veces perdón (no es tan mayor) por meterse en nuestro camino y la miro y no puedo más que reír y ella asustada por pensar ¡morir atropellada por bici y encima sin indemnizar! y también se ríe. La bici sigue por mi así que puedo pensar y sonreír disfrutar de los edificios que me envuelven tan mágicos y de una belleza tan natural (como todos deberían ser, pienso) entonces me encuentro por allí los coches detrás de mi paso, yo dominando la calle y esquivando los peatones por Sol i Revolució, la que constantemente está en mi, esparcida en alma de bici que de vuelta me lleva directo al bar delante de mi casa en el que solo una vez entré donde camareras cálidas e increíblemente hermosas me hablan y tipos que sueltan “adiós” al salir aquí en Barcelona soy del barrio, mi barrio, hay que hacerse del barrio, comunicarse con el barrio…y así sonriendo asombrado de estar viviendo todo eso se encamina a su casa para escribirlo todo y se olvida de mirar al chino de la tienda “todo el puto día abierto para servirle, señol” , y no da cuatro pasos más que da la vuelta entra en la tienda a comprar cualquier excusa arrepentido con ganas de saludar y la mujer allí escondida detrás de la caja con la pasta  siempre sonríe hoy tengo ganas de hablar y te animo te hablo de los jodidos chinos que bien lo hicisteis todo belleza visual y me responde ella trabajar no podel miral pregunto de nuevo pero si no son los precios ella no sabel será por qué nadie le comunica si tu ser del barrio aunque quizá aún no descubril como ¡yo te voy a enseñal!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-6577208449222264128?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/6577208449222264128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=6577208449222264128&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6577208449222264128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6577208449222264128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/08/todo-el-puto-da-para-servirle-seol.html' title='!Todo el puto día para servirle, señol!'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-5958316977823848874</id><published>2008-08-04T20:02:00.003+02:00</published><updated>2008-08-04T22:35:57.536+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rogelio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><title type='text'>Un tipo de pereza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En algunos momentos la obsesión con respecto a temas, quizá sin más importancia que su capricho temporal, conducen a Rogelio a la saturación, la parálisis provocada por venenos de serpientes superfluas aunque malignas, rescatado solo por el aburrimiento de estáticos estados, indígenas fuerzas que desvelan: punzan el espíritu y te obligan- Desviado por sencillas fragancias: objetivos comunes, comodidades innecesarias en satisfactorios lugares (¿realmente lo necesitas?)- La incógnita del progreso permanente ¿se da o se interfiere o contamina? Lo sabes y reaccionas y abandondas la nada, improducto individual además de implosivo, enemiga del crecimiento, genial artífice de la pasividad que millones de catódicos tubos y tricolores leds esparcen, cual interiorizada pandemia. Y hablas de la eternidad y del beneficio de la lluvia ácida en las centrales nucleares que apagan sus motores y silencian los aspersores de energía que consumen los mismos que desprecian,...Y tu cabeza sigue contaminada: no creas que las grises alarmas de sucias cárceles que te gritan y arrancan los dientes (en sueños y así creces y rompes etapas dicen) y padres y madres que quieres y despiertas arreglas te olvidan, o los láseres de catódicos científicos que lees amantes de la nada y el espectáculo en vacunas conocidas laboratorios del mal, los mismos de las centrales que producen las ácidas reacciones de grises alarmas en despiadados cielos y tu mente en temas banales, apartando la cálida mirada de una mujer que vio en ti lo que de cierto hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedes estar siempre hablando de la eternidad - Estupideces cotidianas absorven tu Tiempo, así como decisiones que jamás pronunciarás, luces amarillas que resoplan inconexas y diáfanas palabras - Criterio que te importa y no tonterias de páginas desechables y televisión basura. Suerte que el calor te echa a la calle. ¡Qué suerte que te rodeas (también) de criterio y ambición! De suerte de amigos que nuevos y antiguos crecen palindromos, de un lado y del otro, contigo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-5958316977823848874?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/5958316977823848874/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=5958316977823848874&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5958316977823848874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5958316977823848874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/08/un-tipo-de-pereza.html' title='Un tipo de pereza'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-5653121920848067678</id><published>2008-07-31T00:40:00.005+02:00</published><updated>2008-07-31T00:49:20.602+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><title type='text'>azul</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No llegas y sabes que las grandes historias salen de recónditos lugares que amigos cuentan y las mejores las que te ocurren -Viajar si, y explorar, salir a darte cuenta que te pase que sufras goces y que sucedan - Mensajes cifrados mujeres que amas orgasmos soñados vocabulario que inventar -Leo en onomatopeyas exageradas sentimientos inexpresables te conozco y quiero más porque pensaras ni me conoces imposible ahí voy -Tirar del hilo, vamos. Los demás si conocen hablo y miedo sigue pero destapo se: es natural y claro sigo lo oculto interesa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-5653121920848067678?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/5653121920848067678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=5653121920848067678&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5653121920848067678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5653121920848067678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/azul.html' title='azul'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-4264112244387606303</id><published>2008-07-29T23:51:00.004+02:00</published><updated>2008-07-29T23:59:25.892+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><title type='text'>stand by</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi cuerpo no soporta más los espasmos de agotamiento cansado que sufre juegos brutales sudor y descanso, por favor, descanso- No puedo más Mina no puedo jugar más por hoy, tan solo escribir con dos dedos relámpagos en metacarpos duelen el balón pierdes un quilo, por lo menos uno y buenas noches serán.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-4264112244387606303?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/4264112244387606303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=4264112244387606303&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/4264112244387606303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/4264112244387606303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/stand-by.html' title='stand by'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-5096080570558790848</id><published>2008-07-27T23:03:00.002+02:00</published><updated>2008-07-27T23:18:24.420+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='proesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><title type='text'>el rescate de las palabras que cuentan (solo cuentan)</title><content type='html'>Piel felina&lt;br /&gt;de los instintos muertos que nos impiden&lt;br /&gt;ver&lt;br /&gt;lo que sientes por llegar a desnudarte&lt;br /&gt;y meter la piel roja quemada de soles siempre lo mismo los inicios&lt;br /&gt;agua&lt;br /&gt;corrientes mentales de sufrimientos excesivos, opresivos&lt;br /&gt;detonantes de amor infinito locura que no entiende&lt;br /&gt;fuego&lt;br /&gt;despierta globalización de mujeres ardiendo mojadas&lt;br /&gt;perfumes hechizos no todas pero casi (consigues)&lt;br /&gt;esencias&lt;br /&gt;permanentes silencios que pensabas palabras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;temo decir lo que pienso felinos instintos&lt;br /&gt;miedo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-5096080570558790848?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/5096080570558790848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=5096080570558790848&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5096080570558790848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5096080570558790848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/el-rescate-de-las-palabras-que-cuentan.html' title='el rescate de las palabras que cuentan (solo cuentan)'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-6697325077644087263</id><published>2008-07-19T12:49:00.005+02:00</published><updated>2008-07-19T13:47:38.452+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dietario de Rogelio Portodo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rogelio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='geografía aplicada'/><title type='text'>Beijing (tengo más, mucho más de ésto)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿De qué colores se llenan los sueños de viajes en ciclos por ciudades extrañas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero recordar a Johnny subido en su moto alquilada con su sombrero y camiseta de tirantes pasando frío, sus pantalones blancos y sandalias bailando en medio de la pista con el frenesí de un loco desatado, contando increíbles historias de su mundo neoyorquino y vietnamita; ¿qué edad tienes? pregunta si está bien preguntarlo, y le respondo que bueno, depende, y me contesta "en vietnam es la primera pregunta que se hace, eso condiciona el resto de la conversación". Y seguimos hablando de italianos de new jersey que (¡Los Soprano! digo, y "si" responde) y fumando delante de la brisa del mar que viene del puerto y la puerta de atrás de la ciudad: miles de cajitas (desde allí parecen cajitas, sucedaneo de Super Mario) que son contenedores llenos de droga y productos que ni imaginamos que llegan para ser traídos o llegan en largos camiones o trenes que paran y se quedan o se van para ser llevados; infinidad de luces que resplandecen en la noche "Oh! pueden verse las estrellas: la polución urbana nos abandona por esta noche" Y muelles que se reproducen hasta alcanzar aviones en la lejanía que aterrizan para traer nuevos habitantes y se elevan para llevarse otros; ríos que no se distinguen en el dominio de la fábrica y lo sucio pero al mismo tiempo bello: ¡lo disfrutamos todos! (justo a la espalda de todo esto), de la droga y lo inimaginable que llevan los videojuegos que son cargueros chinos y vietnamitas alguno y los Johnny que regalan los aviones en esta bella noche de aire fresco, estrellas, cena, vino, maría, nu jazz, cine, risas, muchas risas contagiosas, motocicletas, puertos e inútiles faros que guían a perdidos veleros ante la confusión de las abarrotadas luces costeras; nocturnos paseos en busca de interminables fiestas capaces de saciar nuestras almas sedientas de más, un poco más, por la ciudad vacía, vacía de todo lo que sobra el resto del día.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-6697325077644087263?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/6697325077644087263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=6697325077644087263&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6697325077644087263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/6697325077644087263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/beijing-tengo-ms-mucho-ms-de-sto.html' title='Beijing (tengo más, mucho más de ésto)'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-4608293754875111977</id><published>2008-07-17T19:28:00.005+02:00</published><updated>2008-07-17T19:51:23.282+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rogelio'/><title type='text'>acción reacción</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y a pesar de los esfuerzos por evitarlo...Mardou exige palabras de agradecimiento que obliguen el interés: escondidas en vagos intentos de comunicación real, prefiere un romance virtual. Él sabe lo que realmente quiere, aunque desconozca los motivos de lo que guía su voluntad (que se construye encima de infinidad de minúsculos motivos, inadvertidos estímulos que terminan por empujarle hacia dentro, hacia el lugar del cual proviene). Más difícil que advertir lo que a ella le incita ¡sin duda! Claro juzgarla es sencillo siendo un ignorante; promiscua actividad de rehusadas responsabilidades. Sin embargo cuando es (contacto) real se encoge y recoje y la EGO-reacción se abalanza sobre ella, mientras contraataques con lazos simbólicos (diabólicos) no consiguen más que refugios-retirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aburridos juegos de uno en rechazadas versiones de dos. Hasta donde alcance, donde divierta (o asuste o engañe o trampee o aburra o consiga)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-4608293754875111977?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/4608293754875111977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=4608293754875111977&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/4608293754875111977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/4608293754875111977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/accin-reaccin.html' title='acción reacción'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-7062178596346248791</id><published>2008-07-17T01:45:00.003+02:00</published><updated>2008-07-17T02:07:50.111+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='intrínsecamente literario'/><title type='text'>Exactamente zero dos zero siete</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Seré incapaz de levantarme en 5:45 con destreza,&lt;br /&gt;más lo haré por qué nuestra mente controla al cuerpo,&lt;br /&gt; así como el sueño influye en la pereza&lt;br /&gt;y ésta a la vez se subordina al cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día más tarde, pero sigues y puedes&lt;br /&gt;Aunque no lo aceptes&lt;br /&gt;es lo que quieres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-7062178596346248791?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/7062178596346248791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=7062178596346248791&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7062178596346248791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7062178596346248791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/exactamente-zero-dos-zero-siete.html' title='Exactamente zero dos zero siete'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-7165648476925355855</id><published>2008-07-16T01:16:00.006+02:00</published><updated>2008-07-16T01:45:43.216+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='proesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><title type='text'>Pfizer</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche cae cuando el día pasa, mentes se juntan a contarse vidas y relacionarse historias, lazos de confianza que mirar a los ojos estrecha; el Tiempo nos impide ordenar; topamos con la injusticia del olvido, anomalías habituales del humano. Sin embargo todo impregna, todo sacude las mentes disipadas que desorientadas conducen (por senderos desconocidos y fascinantes) a cuerpos adormecidos, matados por el sulfuro urbano. Aunque todo queda, solo por que todo suma: los que te contradicen porque te adoran (por qué te expanden), te escuchan mientras te hablan, te llaman por intuiciones suyas, buenos deseos, mensajes sin convincentes palabras a pesar de que "sí", me ayudas (y supongo me importas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha sido concedida la gracia del tiempo dentro del Tiempo, que yo empaqueto y reparto, elijo y extraigo, sudo y noto por los cuatro costados. No puedo admitirlo entero, ni existe libreta capaz de seguir cual frenético ritmo de nubes negras que nos empapan y  abandonan. Pero ¡qué más da! es hora de sentirse iguana (no hay Tiempo, el que nos combate porqué sabe que nos vence, pero si está nuestra gracia (la del tiempo) concedida por el Tiempo), cargarse al sol, fuente de los estímulos, dejarse bañar por manantiales de lo positivo; de todo lo que somos y elegimos serlo; a los que tocas (aunque solo con el alma sea).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-7165648476925355855?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/7165648476925355855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=7165648476925355855&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7165648476925355855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7165648476925355855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/pfizer.html' title='Pfizer'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-5350730048553556414</id><published>2008-07-15T01:23:00.005+02:00</published><updated>2008-07-15T01:59:37.332+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anomalías habituales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><title type='text'>Freebop!!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Andaba conociendo el fondo a lo que acontecía; era capaz de sentir mi impulso por escribir, la necesidad de contar lo que decía conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cómodo lugar donde disfrutar de tardes que se vuelven noches en cines de películas antiguas, conversaciones de opiniones de la vida que se discuten y enfrentan. Palabras que quieren decir aquello incapaz de reconocer. Reconciliaciones a tiempo de darse cuenta de lo que realmente importa; y es que todo el mundo piensa las mismas cosas, así que lo que escribo también lo piensa quien lo lee, por tanto sabe que aquello que realmente importa es lo que más peso tiene, y si le quiero, a pesar de enormes egos y envidias y temores sin demasiada razón que la pura admiración, es por todo lo demás que nos une y nos comunica a un nivel especial, telepático, profundamente arraigado en nuestro ser y por ello difícil de reconocer lo que conduce a la necesidad, fruta maldita del amor pero insaciable vencedora de la irracional racionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así delato la inconformidad de mi Yo: que se niega a mostrar lo que mi mente empeña en destripar aquí, entre sueños y curiosos extraños (y no tanto, ocultos), mentes deseosas de cosas extrañas que parezcan propias, enfermedades ajenas de padecidos síntomas que se atreven a leer, pero quizá no a reconocer. Un cómodo lugar...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-5350730048553556414?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/5350730048553556414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=5350730048553556414&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5350730048553556414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/5350730048553556414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/freebop.html' title='Freebop!!'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-7244749974796781693</id><published>2008-07-12T20:34:00.002+02:00</published><updated>2008-07-12T21:23:12.021+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='experiències sensorials'/><title type='text'>Pozo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella mira, habla y bebe: rodeados de aburridos viejos divertidos de apacibles tardes con bancos en sombra y nimias conversaciones; de los gritos y lamentos no puede evitar sentirse sentirse mal y acaba por meterse en la basura, removiendo cajas y cartones en busca de un  pequeño monedero con enorme (dice) dinero que espera pacientemente (y a salvo) a ser encontrado por el viejo de gafas oscuras que remueve en esas cosas que no son suyas (que después del hallázgo se siente como Superman al rescate). Ni las “gracias por todo” pueden pronunciarse en la mente demente de una vieja cual misión existencial, desde el momento actual, no es otra que llamar atención, como siempre hizo, tal como siempre hará, solo que ella se siente mal por que la otra es vieja y por eso la ayuda; aunque termine apestada por la mierda de mentira que la vieja que dijo “tiré” su puto monedero en el abismo de la senilidad, por que se compadece (impregnado virtuosismo católico de débiles) de la vejez. Quizá lo piense otra vez más y no repita “hacen conmigo lo que quieren” (por ser viejos) o siga metida en contenedores de papel cartón, cajas y monederos invisibles con verdes y azules billetes y viejas sin “gracias” con cojeras y atenciones deficitarias que nunca fueron suplidas como la que es tan joven y más que yo que no puede más que llorar por su propia infelicidad si los demás no le dan cobijo en la negatividad de sentirse infeliz y ser feliz (solo) cuando los demás lo son igual de poco.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-7244749974796781693?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/7244749974796781693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=7244749974796781693&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7244749974796781693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/7244749974796781693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/pozo.html' title='Pozo'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-8048033192026323625</id><published>2008-07-09T23:08:00.003+02:00</published><updated>2008-07-09T23:56:08.698+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><title type='text'>La pena se ahoga en los meos de Barcelona</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se creen que pueden alcanzar lo más alto sin pisar primero lo más sucio y ruin, sentir el miedo al precipicio o la sed de manantiales lejanos; la redención sin dolor no existe. Pues ¡ah! amigo: ¿acaso creías en la sagrada libertad? Así como el borracho cede y termina tirado en un escalón meándose encima mientras le roban el dinero que no tiene y la botella que necesita, el orgasmo no se alcanza sin el sufrimiento de la frustración, sin la insistencia ni la convicción del fracaso anterior. No hay gloria sin pena como no hay cordura sin locura, pero tampoco las calles de esta Barcelona sofisticada, altiva, de calles apestosas en madrugadas revoltosas ni tan siquiera los aros de rapadas mujeres con tajantes rostros que pretenden vivir objetivos distintos ni dementes perdidos con chubasqueros rojos en pleno verano y en busca y captura " si lo ven llamen y gracias por su colaboración" van a ser capaces de resolver tu duda de si es locura ni tan siquiera de si es cordura.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-8048033192026323625?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/8048033192026323625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=8048033192026323625&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/8048033192026323625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/8048033192026323625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/la-pena-se-ahoga-en-los-meos-de.html' title='La pena se ahoga en los meos de Barcelona'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17714049.post-693290739015866418</id><published>2008-07-08T23:31:00.005+02:00</published><updated>2008-07-09T00:48:12.742+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respuestas espontáneas'/><title type='text'>Ideas afines</title><content type='html'>He visto derrumbarse a los mayores genios terrenales delante de mis ojos, sin que nadie pudiera hacer nada por detenerles, nadie les pudiera distraer, más que empujarles hacia su propia esencia, su propia locura,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que lo dejaron todo y se fueron por faldas y sueños confusos, irrefrenables deseos, pasiones y ambiciones de presente, siluetas de agradables destinos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que atrajeron la suerte y se la hicieron suya, contagiando a destajo a los que a su estela amarraba, disparando convincentes verdades e imágenes congeladas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que suplicaron por separarse de inseparables amigos, deseándoles a su lado por el resto de sus días, sufriendo insomnio de su droga ausente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que les cayeron aludes de montes furiosos, se ahogaron de su propio aliento pensando en su fin y en nada más que dicen que piensas, fueron rescatados y lloraron lloraron lloraron y bajaban bajaban bajaban con solo los dedos inertes,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que pensaron en decepcionantes pasados y no concedieron prometedores presentes, dudaron siglos y decidieron pasar, escogiendo su lejanía,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que confiaron y les mintieron en desecas tierras, aunque les quisieron y los amaron y se sintieron recompensados, pero que semejantemente marcharon,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que luchan por construir y volver a empezar, aprendiendo por primera vez a sentirse solas, creciendo, desesperando menos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que quisieron subir y por no hablar ni convencer no lo hicieron aún pudiendo, aceptaron resignadas oscuras voluntades, decisiones ajenas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que hablaban y hablaban y contaban y cautivaban de tanto hablar, sintiendo querer vivir lo que hablaban, escribir lo que hablaban, llorar lo que hablaban, seguir escuchando lo que hablabas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que se perdieron por Berlín, Londres, Manchester, Ámsterdam y su ciudad, decidiendo aún por lo fácil, decidir después, y quedaron tambien en el camino,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que tiraron montañas de páginas recuperando crisis y malentendidos, pero que inconscientes estaban allí los aullidos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que incitaron a levantarse de la cama y crear, arte o lo que creía arte, solo con palabras de meses de viaje y gente y kilómetros,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que pudieron ver mucho más allá que los ventanales urbanos, mareados por la immensidad de desiertos mejicanos, las manos llenas de oportunidades,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que mantuvieron silencios repentinos y tuvieron hijos en secreto, lejos muy lejos, hasta volver sin parecer escueto,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;para por fin quedarse o largarse y no volver a sentir y soñar y en fin seguir perdidos, locos y esencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17714049-693290739015866418?l=anomaliashabituales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/feeds/693290739015866418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17714049&amp;postID=693290739015866418&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/693290739015866418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17714049/posts/default/693290739015866418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anomaliashabituales.blogspot.com/2008/07/ideas-afines.html' title='Ideas afines'/><author><name>anomalías habituales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04535331234597233956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='14464653012112013819'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry></feed>