Muros transparentes

0c

22/11/08

No soy aquél de allí
no soy ni estoy aquí,
estoy confundido,
inducido por
los infinitos túneles del metro,
las oscuras intenciones de los seres que
sorben
fisgonean mi cuenta de ahorros
ordenan mis propósitos
relamen los restos de mis sueños
y luego escupen.

Por favor lavado espiritual; La Central
Comelade y el xolófono,
cine en el Institut Française,
lo que sea.
necesito sentir algo propio y olvidar,

Paseando por el raval
es imposible evitar,

El drama invisible de los desechos,
partículas de polvo que se retuercen
en esquinas inyectándose bimbos de carrefures
aspirando el imposible vaho de la nouvelle cuisine
que se muere en el cristal
desde el cual

Los amargos caprichos de esta ambigüedad
que llamamos ciudad
de este destino fugaz
totalmente incapaz
aparecen incoloros, ubicuos,
[despreciables, estupiduos...

Yo aquí y no allí
balanceándome en lo alto de la cuerda
persistiendo en negar la inevitable resolución
de tener que escoger
entre tirarme y caer
por el falso
destino de la hipocresía,
o por la infeliz
dicha del dolor.

New Order

2c

6/11/08

Te rondan por la cabeza estructuras mundiales que dominan por completo mentes ilusas. Esos que llaman del grupo Bildelberg; líderes de gobiernos y de las finanzas que se reúnen cada año y mientras beben y fuman -y no quieras saber qué cosas más- deciden las sucesivas acciones que les permitan alcanzar su único y verdadero objetivo: el poder absoluto.

Pienso eso hablando de otros tiempos, unos que parecen ya muy lejanos y más que nada ajenos. De las universidades y de compañeros de piso psicomaníacos, a los que te encuentras por el camino y desaparecen, conoces y quieres (u odias).

Así llegamos a Zeitgeist, ese increíble documento que nunca verás en los periódicos, rechazado e ignorado por los medios. Claro, los medios que ellos mismos controlan, los que si se aceptan y tienen alcance. Pero ya no importa más... ¿a quién le importa? ¿Nuevo Orden mundial? Pues bien, mientras no desordenen demasiado el mío, que hagan lo que quieran con el suyo. Total, mejor el FMI que no el Parlamento Chino. Mejor Disneylandia que Dubai, el Vaticano a la Meca! No merece nuestros mayores esfuerzos luchar contra lo que ni siquiera sabemos qué es exactamente, qué forma toma o en quien se plasma. De acuerdo: Capitalismo multinacionales intereses deuda especulación. Quizá incluso merezca nuestra vida. Pero ¿en qué forma se nos aparece todo eso? No voy a hacerme asceta. Por otro lado: Privilegios. Estoy aquí, sentado frente un ordenador que vale lo que para aproximadamente la mitad de la humanidad significa un año de su sueldo ¡y todo lo demás! Ya sabéis...¡todos sabéis! Pero nadie está dispuesto a hacer. En el fondo tenemos conciencia de grupo y aquél más extenso en el que te identificas es en la civilización, puto occidental. No vas a permitir que te quiten derechos en beneficio de otros ¡maldito egoísta! Desde Jesús a la Reserva Federal que te la están metiendo doblada y tu sigues creyendo que vas a salir bien parado, aceptas que te metan solo la puntita, con tal no te la metan entera. Pero lo cierto es que por tu cortísima memoria -ellos llevan anotando todo desde siempre- no te das cuenta que algún día, como les sucedió a tus abuelos y antepasados, incrédulos y fieles, patriotas y rebeldes, cuando menos te lo esperes vendrán y te dirán: ves lo que hay ahí fuera, lo que ves cada día, pues olvídate de todo porqué a partir de hoy todo eso ya no existe. Y por cierto: mientras te agachas sujétate fuerte por qué te va a doler.

Y entonces me pregunto qué cojones de absurdidad monumental es esto... Nada tiene ningún sentido. Elegimos algo por qué debemos elegir, lo que sea. Nos montamos toda una estructura mental para justificar las decisiones que tomamos y después, un día cualquiera, percibimos lo que es el principio del fin. Al siguiente día ya no crees nada de lo que creíste por la noche y todo se ha desvanecido. Múltiples fuerzas te absorben y succionan, primero la piel, luego los órganos, los huesos y por último lo que te queda del alma. Y ya eres aquél que siempre quisiste ser. Completamente aquél Insatisfecho, rechazas a Zeitgeist y las teorías de la conspiración por un nuevo orden mundial, te asomas a la ventana y quieres primero, antes que nada, encontrar la respuesta a tu propia locura, la que irremediablemente crece junto a la ajena. Entonces decides que hoy vas a ser un revolucionario pero que el resto del año vas a intentar apañarte con lo que hay, que no es mucho.

Así que piensas que es estúpido ser idealista teniendo un trabajo estable y facturas. Bodas, partos, encerronas del banco y escapadas sanatorias de fin de semana y congestión a la vuelta no perciben siquiera el significado de esa palabra. Es rematadamente fácil ser estudiante y salir a la calle a gritar y no beber la chispa de la vida. Cuando te agarras a la enorme rueda en que a fuego hay gravado “Sociedad global”el único deseo que asoma por tu angustia es no morir aplastado por ella. Pero eso no es lo que venía a decir: Quiero que alguien del futuro, con su nave intertemporal, aterrice a mi lado y me susurre la Verdad al oído. Que después de hacerlo se acerque a ese imbécil que se llena la boca de palabrería y le muestre como él mismo, dentro de veinte años, estará dando de palos a los que ahora son como él desde una cómoda silla en un decimotercer piso. Y le dirá: “Lo mejor de todo es que entonces no serás consciente de nada de eso. Lo único que te importará será el jodido euribor y los pañales para tu hijo cagón”. Ni por asomo va a plantearse si es o no es feliz. Solo lo hará si algún día ese lunático que nunca dejó de ser estudiante ni idealista es capaz de dar por el culo a su país entero, porqué los pobres son pobres pero son muchos y también están locos, así que no dudéis, por mucho que rechazéis a Zeitgeist y a las teorías de la conspiración, os lamentéis de Bilderberg u del capitalismo radical, ese otro malnacido disfrazado de negro, musulmán, indígena, conseguirá finalmente la llave de tu casa, entrará y te dirá: “ves todo lo que hay aquí a tu alrededor, pues vete olvidando de todo porqué ahora es mío. Fuera de mi vista maldito miserable”. La rueda te estará entonces aplastando. Y sí, a ser hijos de puta sabemos jugar todos, por lo cual ahora mismo solo nos queda algo: hacer como que no oímos, no vemos, no sentimos nada. Y lograremos sobrevivir.

termitas

1c

28/10/08

Todo debía ser aquel día. mientras veía sus hombros agazaparse para evitar mojarse sabía bien lo que ocurriría. hablábamos y hablábamos de aquel silencio. paró el reloj de girar y girar como nunca hasta aquel entonces había dejado de hacer, infatigable siempre sobre si mismo. grano a grano fuimos derramando los sueños de nuestro amor que de tan maravillosos tan increíbles parecían entonces. el reloj dejó de moverse a nuestro alrededor y de él arena empezó a caer, a irremediablemente vaciarlo todo. desvaneciendo los espejismos de la hipocresía, tomando conciencia de las palabras ocultas que amenazantes nos sobrevolaban, pidiendo ser dichas, aunque solo por compasión fuera. escondidas ya detrás de silencios que incomodaban y empezaban a ser insoportables (porque sabíamos lo que en realidad reprimían). gritos de auxilio y terror que emanaban angustiosos, incapaces de mutarse en sollozos de sinceridad. incapaces los dos estúpidos cobardes de mirar más allá de aquella extraña solución que nos envolvía en un manto de silencio, fruto del miedo a encontrarnos solos en el desierto. mientras tanto llovía y llovía dentro de aquellos muros que las palabras construyeron diáfanos y que el silencio, grano a grano incesante como la lluvia como ávida termita había empezado a desgastar, había empezado a corroer. convirtiendo el sudor del esfuerzo en arena, en desierto, aquel del cual ilusamente pretendíamos escapar.

Yo, aquí y ahora

1c

9/10/08

Son absurdas comunidades astrales, que me arrastran semanas y días sin escribir, sin leer, sin Tiempo, mi querido amigo el Tiempo, a quien vendí alguno de disponible a cambio de espacio; una mesa enorme preciosas estanterías que se caen y me arrastran hasta hoy.

Hasta aquí; sentado escuchando a Micah (preguntándose el porqué de tan larga espera) sellando correos que debieron salir antes, pero que sabía que solo hoy serían. Sintiéndome limpio y vacío al mismo tiempo, consciente de todo lo que envuelve la locura del espacio, lugar que caminamos pero que ante todo mentalmente creamos; recorridos olores carteles señales familiares, texturas fruterías silencios aprecios en aumento. Consciente de todo lo que envuelve la locura del cambio, mi piel mi ropa mi silencio mis limones, olvidada resquebrajada reencontrado saboreados.

Yo, aquí y ahora grito porqué nadie debería querer volver por imposibles caminos que pisadas desdibujaron. Yo, aquí y ahora, sueño en meteoritos que al entrar en la atmósfera arden y se esparcen en infinitas partículas. Aquí y ahora, despierto y no sé en cuál pedazo me desintegré ni donde fui a parar. Solo soy consciente de lo absurdo que puede llegar a parecer encontrarme yo, aquí y ahora, con todo por delante y nada por detrás, aquí y desde luego, ahora.


“el pasado es una invención del presente para justificarse”

El poema optimista

0c

19/9/08

Esta noche quizá camine, quizá hable con la noche…

de los días de caos que me acosan
de la inexistente calma que ansío
y de una respetable ciudad que succiona
en agradables calles que rebosan:

de destellos de regularidad pasmosa
y cabellos tráfico enredos
en giros de cabeza rutinas
que amas como cualquier cosa.

Y es que,

veinticuatro escasas horas dan
para cinco horas de sueño
ocho de aire viciado y pantalla
y algo que sabe a poco entre uno y ello.

quizá la noche hoy me hable y me distraiga…
hoy es el quinto día, me levanto y a ver que pasa
de todos modos nada creo que caiga.


Si os dan papel pautado, escribid por el otro lado.

Juan Ramón Jiménez

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